El programa tecnológico cofinanciado por Corfo PTEC LOOPED, apunta al reciclaje de plásticos de mayor complejidad que, por su heterogeneidad y dificultades de identificación, no son procesados por los sistemas de reciclaje estándar, perdiendo oportunidades de nuevos usos y negocios.
La iniciativa es liderada por la empresa penquista de impresión en 3D, CICLA la que recibió la visita del Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hentzschel, para conocer y conversar sobre las áreas de trabajo en torno a la economía circular, desde donde nace este proyecto tecnológico.

“Las convocatorias a estos programas tecnológicos estratégicos son justamente como dice su nombre, son intervenciones en el desarrollo de tecnología en sectores estratégicos y ahí la economía circular, en general, es una gran llave que permite transformar un costo para una empresa, en una serie de oportunidades, tanto de creación de nuevas empresas, creación del nuevo rubro, creación de nuevo emprendimiento y todo esto ocurre en el marco de este proyecto”, agregó.
El programa LOOPED también incorpora a las empresas regionales KRINO y Automagg las que aportan capacidades en software e inteligencia artificial, ciencia y fabricación mecánica, para desarrollar tecnología, infraestructura y conocimiento aplicados al reciclaje industrial. Se ejecuta a través de cuatro proyectos que funcionan de manera integrada: una plataforma de datos para geolocalizar residuos plásticos industriales y mejorar su trazabilidad; un sistema automatizado de clasificación multimodal, que combinará tecnologías para reconocer materiales complejos; una plataforma inteligente de valorización y un laboratorio de formulación para diseñar materiales reciclados según los requerimientos de cada industria; y finalmente, desarrollar una unidad piloto de reciclaje mecánico avanzado en Concepción, destinada a validar procesos y escalar soluciones.

Para Hentzschel, el apoyo financiero a estos proyectos tecnológicos en regiones “permite hacer ciertos encadenamientos productivos que antes no hubiesen existido. Hoy día estamos hablando de cómo la industria farmacéutica y la industria automotriz, se conectan en un problema en común, que es la disposición final de residuos de plástico altamente complejos, para generar nuevo valor, nuevas empresas, en este caso, una nueva área dentro de una empresa, nuevos encadenamientos productivos y con cada una de estas actividades económicas que ocurren, ocurren nuevos empleo o empleo profesional y, por cierto, también buenos negocios. De esa manera, nosotros queremos cumplir un efecto multiplicador que muestre claramente que la economía circular es la herramienta de hacer que la sostenibilidad deje ser un costo para la empresa y sea efectivamente una oportunidad de desarrollo productivo de manera sostenible,” indicó.
Aunque su núcleo de desarrollo estará en el Biobío, este programa tecnológico busca habilitar capacidades de alcance nacional y cerrar la brecha entre residuo y materia prima de calidad. El modelo integra ciencia de materiales, inteligencia de datos y procesamiento industrial avanzado, con especial atención a sectores intensivos en plásticos, como manufactura, construcción, infraestructura, agroindustria, pesca y actividad forestal.