El encuentro se llevó a cabo este viernes en Pehuén donde la Agrupación de Nalqueros del lugar actuó como anfitrión, recibiéndoles con un desayuno con alimentos elaborados con los frutos de su oficio. Luego se movilizaron a la orilla del mar, donde transitaron por la ruta que la Agrupación de recolectores de Mina Aquí también las y los nalqueros recorrieron en búsqueda de los frutos que reúnen de las quebradas, lo que les permitió guiar esta actividad en conjunto.
Este ciclo de reuniones se realiza en el marco del proyecto FONDECYT 1261446 Recolección en el siglo XXI: Sistemas socioecológicos resilientes en áreas costeras del centro-sur de Chile, financiado por ANID y ejecutado por un grupo de investigadoras e investigadores de la Universidad de Concepción, quienes estudian desde el conocimiento científico y los conocimientos locales y tradicionales las características y cualidades de la recolección y sus capacidades adaptativas a través del tiempo.
Cledia Flores, presidenta de la Agrupación de Nalqueros de Pehuén, y su organización, lleva varios años en coordinación con la universidad. Es así que para ella “liderar esta actividad fue importante porque nos llevamos nuevos conocimientos de ellos y ellos de nosotros, lo que enriquece a nuestra agrupación porque nos permite crear más redes, más poderío por conocernos entre nosotros, compartiendo nuestras problemáticas para que unidos podamos lograr grandes cosas”, mencionó.
El andar como práctica de recolección
Durante la travesía los visitantes pudieron constatar las diferencias y similitudes de sus actividades. Caminando por los pajonales, cuestas, humedales costeros y roqueríos reconocieron el sacrificio de sus semejantes.
Mery Nuñez de la agrupación Sol Naciente, quienes recolectan yerbas medicinales en Florida, destacó la instancia para compartir y comentó que “nosotros considerábamos sacrificado nuestro trabajo, pero para recolectar yerbas solo tenemos que recorrer el bosque, ellas tienen que recorrer la playa, las rocas, escalar”.
Durante el itinerario pudieron conversar sobre los cuidados y dificultades de la costa, destacando el agotamiento acelerado de los frutos que se recolectan, sin desmerecer que “hasta el momento se puede vivir, no para hacerse rico, pero si para educar a los hijos, tener una vida tranquila, sin necesidad”, según Eva Carvajal, de la Agrupación de recolectores de orilla de Mina Costa.
“Ha estado lento el proceso de crecimiento [de los productos] porque así como aumenta la gente que recolecta los productos van disminuyendo, lo que puede ser porque nosotros mismos somos como depredadores de las costas”, concluye Eva.
De vuelta en Pehuén, y luego de compartir un almuerzo, las agrupaciones expusieron algunos de sus productos, procesos y experiencias de crecimiento y colaboración en un grato ambiente de diálogo. En esta instancia abundaron relatos sobre la pérdida de especies por sobre explotación, el cambio de las condiciones climáticas y las industrias contiguas en las que se insertan, cómo la forestal o la pesca.
Camila Neves, historiadora y co-investigadora del proyecto Recolección en el siglo XXI, explica que el ciclo de encuentros fue un requerimiento de las agrupaciones al momento de construirse la propuesta del proyecto. “Más allá de que se encontraran es que pudieran compartir experiencias de vida en torno a la recolección, comprender o tener otra noción de su actividad y, por otro lado, además de los conocimientos pudieran intercambiar alimentos”, comentó verificando el cumplimiento de dicho objetivo.
El ciclo continuará durante agosto y septiembre con dos encuentros más, en los territorios de las agrupaciones que se desplazaron para conocer a sus pares de la costa de la Provincia de Arauco.