La liberación errónea de internos volvió a tensionar a Gendarmería luego que desde el Gobierno no descartaran que, además de un error administrativo, pudiera existir corrupción o incluso un eventual sabotaje interno vinculado a la reforma que busca modificar su dependencia institucional.
Desde los gremios penitenciarios rechazaron con dureza esas afirmaciones, señalando que instalar públicamente la sospecha de sabotaje sin resultados investigativos previos afecta la honra del personal. El vocero del Frente de Trabajadores Penitenciarios, Pablo Jaque, planteó que los funcionarios no pondrían en riesgo su estabilidad laboral por oponerse a una reforma y pidió abrir instancias formales de diálogo con el Gobierno.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Oficiales, Mario Benítez, llamó a la prudencia
La controversia ocurre mientras en el Senado avanza la reforma constitucional que incorpora a Gendarmería a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, trasladándola desde el Ministerio de Justicia al de Seguridad. La Comisión de Constitución ya aprobó la idea de legislar y fijó plazo hasta el 3 de marzo para presentar indicaciones. La iniciativa también contempla crear un servicio especializado en reinserción social dentro de un año.